Guía básica para gestionar bien tu dinero a lo largo de tu vida

Ahorrar es como hacer una dieta.

De primeras la idea no parece muy atractiva. Lo suyo es realizarlo paulatinamente, sin cambios drásticos, moderarse pero poder seguir haciendo de todo. No tener que recurrir a una dieta de choque si la situación se complica.

Al cabo de un tiempo nos damos cuenta de que lo que estamos haciendo, en realidad, es comer bien de una bendita vez. Nos habituamos y para complementarlo nos ponemos a hacer ejercicio: invertir el dinero, que la metáfora no nos despiste. Y cuanto antes nos hayamos puesto a ser saludables en cuerpo y cuentas, mejor. Como en las dietas, hay diferentes pautas de ahorro (y de inversión) en función de la edad en la que nos encontremos.

Porque nuestras necesidades y perspectivas, en los bolsillos y en los estómagos, no son las mismas a los 30 que a los 60.

comparador pisos de bancos-don comparador- ahorrar para comprar

A partir de los 20

La primera cuestión que se nos plantea es si tenemos suficiente dinero como para ahorrarlo. En la medida en que tengamos un trabajo a jornada completa con una remuneración normal, el ahorro es viable.

¿Debería agobiarme por mover mis ahorros para que sean más rentables? Marín recomienda ser previsores: “Con lo que ahorramos, y esto se aconseja especialmente por lo que ha pasado durante la crisis, podemos crear una caja de resistencia para imprevistos”.

Pero si compro algo con un crédito, eso cuenta como ahorrar, ¿no? Los expertos son partidarios de un ahorro voluntario en lugar de uno forzoso, es decir, ahorrar antes de comprar algo en lugar de recurrir a un crédito que nos obligue. “Ahora el crédito está barato, pero es difícil vivir así si uno no está educado para ello, y en España hay poca tradición y generalmente se imponen condiciones muy exigentes por parte del que presta el dinero”.

A partir de los 30

La vivienda familiar es un activo que queda para nuestros hijos. Si lo descartamos y optamos por el alquiler perdemos eso pero podemos colocar el dinero en activos de rentabilidad más predecible.
¿Debería comprarme un piso? En la situación actual la compra de una vivienda ha dejado de ser tan común como antes. Meterse en una hipoteca es un compromiso que muchos jóvenes ya no ven viable. Si tenemos recursos y buenas perspectivas es un buen momento para comprar por la caída de precios, pero hay factores a los que debemos atender a la hora de hipotecarnos: “Es un error común ver el piso primero y luego el crédito”.  Una hipoteca que pasa de los 20 años ya comienza a ser un mal negocio. Hay que planificar bien: no podemos calcular el pago de la hipoteca con arreglo a nuestras ganancias mensuales, así llegaron los desahucios”.

¿Entonces debería invertir? ¿Cómo? Si tenemos suficiente dinero, lo recomendable es diversificar nuestra cartera de inversiones entre activos de mayor y menor riesgo y mayor y menor disponibilidad. “A los 30 años todavía estamos muy lejos de la jubilación, tenemos margen de maniobra hasta entonces, por eso es buen momento para tomar mayores riesgos y buscar una mayor rentabilidad”, resume Francisco Marín, que también deja claro que la elección del nivel de exposición depende siempre de cada persona, de su situación económica y su disposición individual a asumir riesgos. “Si nuestra capacidad de ahorro no es muy alta es recomendable un perfil más moderado”, corrobora José María Luna, de Profim Asesores Patrimoniales. Moderado puede ser invertir en fondos mixtos, que combinen la seguridad de la renta fija con el mayor riesgo y mayor rentabilidad de la variable.

¿Debería comprarme un coche? “Hay mucha competitividad, los precios han bajado. Se trata de quitarse manías y encontrar un modelo de coste razonable”, esgrime Manuel Pardos de ADICAE, que también recuerda que el coche solo sale rentable si se usa de verdad, y alerta del peligro de la financiación sin intereses: “es crédito con entidades financieras, y hay que mirar las condiciones al detalle”. En cuanto al seguro, los comparadores web sirven perfectamente como orientadores a la hora de buscar los que mejor encajen con nuestras necesidades. Ser buen conductor también es ahorrar.

¿Y si me caso? Casarse también es ahorrar. La boda (al margen de los regalos que, con mayor o menor tino, recibamos de amigos y familiares) ofrece ventajas fiscales a la vida en pareja que no obtienen ni siquiera las parejas de hecho, por ejemplo, en el IRPF o en la compraventa de vivienda.

don comparador- compara pisos de bancos-consejos para ahorrar

 

A partir de los 40

Para evitar imprevistos podemos contratar seguros de salud, de vida o de vivienda. Nos ayudará a vivir más tranquilos y a gestionar mejor nuestro ahorro

A los 40 años nuestra situación económica, si todo va bien, debería haber mejorado, a pesar de que también sería normal que nuestras cargas (familiares, por ejemplo) fuesen aumentado. Ya no somos tan jóvenes, pensamos en el futuro al peinar las canas, miramos al largo plazo. Para este perfil los expertos recomiendan inversiones que se mueven entre el riesgo y la moderación, sin llegar a ser conservadoras. José María Luna, de Profim, recomienda una cartera que integre fondos monedero, (“es decir, una reserva en algún fondo monetario de bajas comisiones por si se precisa liquidez en algún momento, pero con más rendimiento que un fondo de depósitos tradicional”), fondos mixtos de renta fija y fondos de renta variable.

En función de la situación económica es un buen momento vital para asumir más inversiones en bolsa, ya sea de manera directa o a través de fondos de bolsa.

A partir de los 50

Surgen otras alternativas de inversión: arte, coches antiguos, metales preciosos… pueden ser inversiones interesantes

Ya vemos la jubilación acercarse. Si todo ha ido bien, en esta época llegaremos a nuestra cumbre laboral. Tenemos más dinero para invertir pero menos margen de maniobra de cara a nuestro retiro. Nuestras inversiones no van a ser tan agresivas, sino más bien moderadas. José María Luna, de Profim Asesores Patrimoniales, dibuja para estas edades una cartera de inversiones “equilibrada” que combina la relativa seguridad de fondos de retorno absoluto o fondos mixtos de renta fija con otros de mayor volatilidad como los de renta variable.

A partir de los 60

Siguiendo la lógica que venimos planteando, en nuestros últimos años de vida laboral activa deberíamos ser conservadores con nuestras inversiones para que nuestro futuro no corra riesgo. “El perfil será cada vez más defensivo”, confirma José María Luna, que recomienda fondos monetarios o de renta fija combinados con otros de retorno absoluto y fondos mixtos de renta fija. En ningún caso son productos tan volátiles como los aconsejados para otras edades.

Ahora que ya estoy jubilado, ¿cuándo puedo empezar a quemar mis ahorros? A estas alturas como mucho debemos destinar un 10% o un 15% a renta variable u otras inversiones de mayor riesgo. Ganamos más tiempo con el paso de los años así que son buenos momentos para realizar nuestras propias inversiones directas en aquello que nos guste y se nos dé bien. Si hemos podido acumular ahorros hasta este punto de nuestras vidas no tendremos problemas al afrontar nuestra jubilación.

don comparador-comparador pisos de bancos-consejos-noticias

 

Vía | elPaís.com

 

ATENCIÓN – Lo más CARO del mundo…

ATENCIÓN – Lo más BARATO del mundo…

Contacta con DonComparador

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Copyright DonComparador

© DonComparador 2012 - 2015